Bacterra convierte el mayor pasivo ambiental de la minería chilena en prefabricados de construcción con 50–80% menos huella de carbono que el cemento Portland — sin hornos, sin clínker, a temperatura ambiente.
Acumulados en tranques con riesgo de filtración y afectación de cuencas hídricas. Un pasivo ambiental de escala global concentrado en el norte de Chile.
La producción de clínker requiere temperaturas superiores a 1.400 °C. Cada tonelada de cemento Portland convencional es una fuente significativa de carbono.
Hoy no existe en Chile un proveedor industrializado que una ambos problemas con una solución técnica viable y verificada. Bacterra convierte el relave de cobre — casi gratuito y abundante en el norte de Chile — en árido granular para biocementación bacteriana. El resultado: materiales de construcción con 50–80% menos huella de carbono que el cemento Portland convencional, cifra verificada mediante análisis de ciclo de vida ISO 14040/44 por tercero independiente.

El proceso MICP (Microbially Induced Calcite Precipitation) utiliza bacterias con actividad ureasa — Sporosarcina pasteurii — que descomponen urea en presencia de una fuente de calcio, generando carbonato de calcio sólido que cementa el relave a temperatura ambiente (~30 °C, pH ~9). Sin hornos. Sin clínker. Un ciclo completo toma aproximadamente 7 días.
Resistencia a compresión. Adecuada para aplicaciones no estructurales bajo NCh 169 / NCh 1117, verificada en laboratorio.
Reducción de CO₂ vs. cemento Portland. Verificada mediante ACV ISO 14040/44 por tercero independiente (condicionada a insumos no ultrapuros).
Costo de materia prima granular. El relave de cobre es un residuo disponible en la región a costo marginal mínimo.
Nivel de madurez tecnológica. Validado a escala de laboratorio y piloto, con escalamiento progresivo planificado.
El biocemento de relave se adapta a cuatro líneas de producto orientadas a clientes municipales, constructoras con mandato ESG y empresas mineras — cada una con un mercado de entrada concreto y un camino de certificación progresivo.
Adoquines, baldosas, bloques y mobiliario urbano fabricados con biocemento de relave. Mercado de entrada: municipios y proyectos de urbanismo con licitaciones de compra pública ESG en la Región de Antofagasta.
Mortero con capacidad de auto-sellado biológico para infraestructura existente. Las bacterias reactivadas en presencia de humedad continúan precipitando calcita, sellando microfisuras de forma autónoma.
Inyección bacteriana para obras civiles de baja carga y faenas mineras. Mejora la capacidad portante de suelos granulares sueltos sin excavación ni reemplazo de material, reduciendo tiempos y costos de obra.
Recubrimiento con biocemento para plantas de áridos reciclados, mejorando la absorción superficial y la resistencia de agregados reciclados para usos secundarios en construcción. Aplica directamente al proceso de plantas RCD.
Las cenizas volantes, escorias y puzolanas ya están instaladas en el mercado y reducen el clínker, pero no valorizan relaves de cobre ni eliminan el proceso de calcinación. Su diferenciación ambiental es menor y no responde al pasivo específico del norte de Chile.
Existen iniciativas de biocemento con arena silícea o biomasa de microalgas, pero ninguna opera con relaves de cobre ni tiene presencia territorial en la Región de Antofagasta. Bacterra tiene acceso estructural a la materia prima casi gratuita en su propio entorno.
Acceso estructural a relaves de cobre abundantes y de bajo costo · Anclaje geográfico en el corazón de la minería chilena · Verificación independiente de cada afirmación ambiental · Posicionamiento honesto sin greenwashing — un activo de marca en un mercado saturado de promesas no verificadas.
Desarrollo de una tecnología industrial local basada en I+D aplicado, con potencial de licenciamiento en otros países con minería de cobre similar (Perú, Ecuador, Zambia).
Materiales de construcción de menor huella de carbono para infraestructura urbana pública — adoquines, baldosas y mobiliario — con preferencia en licitaciones municipales ESG.
Valorización de un residuo minero de alta escala como materia prima productiva, cerrando el ciclo de un pasivo ambiental acumulado y reduciendo la presión sobre áridos vírgenes.
Reducción verificada de 50-80% en emisiones de CO₂ vs. cemento Portland, con compromiso de publicar un informe anual de impacto auditado por tercero independiente, conforme a ISO 14040/44.
El biocemento Bacterra se adapta a cuatro aplicaciones concretas, cada una con especificaciones técnicas documentadas y un segmento de cliente definido. Todos los productos comparten el mismo origen: relave de cobre del norte de Chile, transformado mediante biocementación bacteriana MICP a temperatura ambiente.
Adoquines, baldosas, bloques no estructurales y paneles interiores fabricados con biocemento de relave. Superficie de textura mineral característica, disponible en formatos estándar de mercado.
Especificaciones técnicas
Segmento de cliente: Municipios, urbanismo, espacio público, retail de materiales con mandato ESG
Mortero de biocemento para reparación de grietas y superficies en infraestructura existente. Las bacterias encapsuladas, reactivadas en presencia de humedad, continúan precipitando calcita y sellan microfisuras de forma autónoma — sin intervención adicional.
Especificaciones técnicas
Segmento de cliente: Infraestructura pública, edificios, instalaciones industriales y mineras
Inyección de solución bacteriana MICP para consolidar suelos granulares sueltos en obras civiles y faenas mineras. Mejora la capacidad portante sin excavación ni reemplazo de material, reduciendo tiempos y costos de obra. Se entrega como servicio in situ, no como producto envasado.
Especificaciones técnicas
Segmento de cliente: Empresas mineras (faenas), obras civiles de baja carga, proyectos de infraestructura vial
Recubrimiento superficial con biocemento para áridos reciclados provenientes de plantas de demolición y construcción (RCD). Mejora la absorción superficial y la resistencia mecánica de los agregados, habilitando su uso en aplicaciones secundarias de mayor valor.
Especificaciones técnicas
Segmento de cliente: Plantas de áridos reciclados, constructoras con metas de economía circular
Los municipios son el cliente ancla de Bacterra. En fase piloto, ofrecemos condiciones de precio cercanas a las de prefabricados convencionales — sin prima verde agresiva — para facilitar la primera experiencia con un material nuevo, verificado y con alta visibilidad pública.
Un municipio que adopta Bacterra en fase piloto obtiene algo que va más allá del material: un caso de economía circular local, comunicable a la comunidad y a las autoridades regionales. El relave que antes era un pasivo ambiental en el norte de Chile se convierte en la vereda de tu plaza. Eso tiene valor de licencia social — y de narrativa pública — que ningún prefabricado convencional puede ofrecer.
Las constructoras e inmobiliarias con mandato ESG necesitan más que un material de baja huella — necesitan la documentación que lo prueba. Bacterra entrega ficha técnica, trazabilidad de lote y un camino claro hacia una Declaración Ambiental de Producto (EPD), compatible con los requerimientos de certificación LEED, EDGE y CES.
Los prefabricados de biocemento Bacterra se incorporan como materiales de baja huella en proyectos que buscan puntos de certificación ambiental. Su origen en residuo minero valorizado y su reducción de CO₂ verificada (50–80% vs. OPC) son atributos directamente computables en sistemas de certificación como LEED v4 (categoría Materials & Resources), EDGE (materiales de construcción) y CES (Certificación de Edificio Sustentable, Chile).
En fase piloto, el precio de los prefabricados Bacterra es cercano al de prefabricados convencionales de mercado — sin prima verde agresiva. El objetivo es que la primera prueba sea una decisión técnica y comercial razonable, no un acto de fe. A medida que escale la producción, el costo de materia prima casi nulo (relave) es una ventaja estructural de largo plazo.
Protocolo de control de calidad documentado en cada batch. Bacterra no entrega un lote sin ensayo de resistencia a compresión y verificación dimensional.
Cada lote incluye la identificación del tranque de relave de origen, la fecha de producción y los resultados de ensayo. Cadena de custodia documentada.
Ninguna afirmación ambiental sin respaldo de ACV verificado por tercero independiente. En un mercado saturado de promesas no verificadas, eso es un activo de confianza.
Las empresas mineras tienen un doble rol en el ecosistema Bacterra: son la fuente del relave que da origen al biocemento, y son clientes directos de los servicios de estabilización de suelos e inyección bacteriana para sus propias faenas. Dos formas de crear valor a partir de un mismo pasivo.
Bacterra opera con relaves de cobre del norte de Chile como materia prima granular. Para las empresas mineras que gestionan tranques de relaves, un convenio de suministro con Bacterra representa:
Bacterra ofrece el servicio de estabilización de suelos por inyección bacteriana MICP directamente en faenas mineras. Es una alternativa técnica a métodos convencionales de mejoramiento de suelos para aplicaciones de baja carga:
El valor de la licencia social
En un contexto de mayor escrutinio regulatorio y comunitario sobre la gestión de relaves, poder mostrar que el relave de tu faena se convierte en un material de construcción verificado — con ACV independiente y trazabilidad de origen — es un argumento concreto ante comunidades, autoridades y reportes de sostenibilidad corporativa. Bacterra no promete resolver el pasivo completo: promete un primer paso verificable, escalable y comunicable.
Existen otras rutas para reducir la huella del cemento. Bacterra no pretende ser la única — pero sí tiene atributos que ninguna alternativa combina de la misma forma en el contexto chileno.
Las cenizas volantes, escorias de alto horno y puzolanas ya están instaladas en el mercado y reducen el contenido de clínker en el cemento. Son una solución probada y de menor costo. Sin embargo, no valorizan relaves de cobre, no eliminan el proceso de calcinación, y su diferenciación ambiental es menor. No responden al pasivo específico del norte de Chile ni ofrecen la narrativa de economía circular local que Bacterra puede entregar.
Existen iniciativas de biocemento a partir de arena silícea o biomasa de microalgas, algunas con mayor madurez tecnológica que Bacterra. Ninguna, sin embargo, opera con relaves de cobre como materia prima ni tiene presencia territorial en la Región de Antofagasta. Bacterra tiene acceso estructural a la materia prima casi gratuita en su propio entorno geográfico — una ventaja de costo y de narrativa que no es replicable desde fuera de la región minera.
La pregunta más importante que puede hacer un comprador técnico. Bacterra la anticipa con un protocolo de calidad documentado y compromisos de verificación independiente — porque en un material nuevo, la confianza se construye con datos, no con promesas.
Los prefabricados no estructurales de Bacterra se validan bajo las normas chilenas NCh 169 (adoquines de hormigón) y NCh 1117 (bloques de hormigón), que establecen los requisitos de resistencia a compresión, absorción de agua y dimensiones para prefabricados no estructurales. La validación está en proceso para comercialización a escala.
Cada batch de producción incluye: ensayo de resistencia a compresión (mínimo 3 probetas por lote), verificación dimensional, registro de condiciones de curado (temperatura, pH, concentración de urea y calcio) y liberación documentada. Bacterra no entrega un lote sin su protocolo de QA completo.
Ninguna afirmación de reducción de CO₂ se publica sin respaldo de un análisis de ciclo de vida (ACV) certificado por un laboratorio acreditado independiente, conforme a ISO 14040/44. La reducción de 50–80% vs. cemento Portland está condicionada al uso de insumos no ultrapuros y ha sido verificada en esta condición. El ACV completo para comercialización a escala está en proceso de certificación.
Bacterra se compromete a publicar un informe anual de impacto ambiental auditado por tercero independiente, con métricas de: toneladas de relave valorizado, reducción de CO₂ verificada por lote, y volumen de producción. El primer informe se publicará al cierre del primer año de operación piloto.
Trabajar con un proveedor nuevo siempre genera incertidumbre. Bacterra lo sabe, y por eso el proceso de inicio está diseñado para ser claro, acotado y sin compromisos hasta que ambas partes estén alineadas.
Cuéntanos tu proyecto, tu faena o tu necesidad. No necesitas tener todo definido — con el tipo de aplicación (adoquines, mortero, estabilización de suelos) y el volumen aproximado es suficiente para una primera conversación. Sin compromiso, sin formularios complejos.
Evaluamos el caso de uso y, si aplica, caracterizamos el relave disponible. Cada relave tiene una composición distinta — granulometría, contenido de sulfuros, pH — que determina el protocolo de biocementación. Este paso es técnico y documentado, y es la base de cualquier propuesta seria.
Definimos alcance, formato de producto, cronograma y precio de un primer lote piloto. El piloto está diseñado para ser una prueba real en condiciones de tu proyecto — no un ensayo de laboratorio desconectado de la realidad. Entregamos ficha técnica y trazabilidad de lote desde el primer pedido.
Entrega del lote piloto con protocolo de QA completo: ensayo de resistencia a compresión, verificación dimensional, registro de condiciones de curado y certificado de lote. Seguimiento post-entrega para evaluar desempeño en obra y definir los siguientes pasos.
¿Listo para dar el primer paso?
Bacterra prefiere anticipar las dudas antes de que se conviertan en objeciones. Aquí están las preguntas más comunes — respondidas con la misma honestidad técnica que aplicamos a nuestros productos.
No. El biocemento MICP de Bacterra está diseñado para aplicaciones no estructurales y de reparación — adoquines, baldosas, bloques no estructurales, mortero de reparación y estabilización de suelos. Su resistencia a compresión (10–25 MPa) es adecuada para estas aplicaciones bajo NCh 169 y NCh 1117, pero no alcanza los rangos requeridos para elementos estructurales como vigas, columnas o losas. Bacterra no declara lo que no puede cumplir.
En fase piloto, el precio de los prefabricados Bacterra es cercano al de prefabricados convencionales de mercado — sin prima verde agresiva. El objetivo es que la primera compra sea una decisión técnica y comercial razonable, no un acto de fe. A medida que escale la producción, el costo de materia prima casi nulo (relave de cobre) es una ventaja estructural que debería traducirse en precios competitivos a escala. No prometemos precios futuros que no podemos garantizar hoy.
Cada relave tiene una composición distinta — granulometría, contenido de sulfuros, pH, presencia de metales pesados — que puede afectar el protocolo de biocementación y el desempeño del producto final. Bacterra evalúa cada caso con una caracterización técnica del relave antes de comprometerse con especificaciones de producto. No aplicamos un protocolo genérico a todos los relaves: el diagnóstico técnico es el primer paso de cualquier relación comercial.
La reducción de CO₂ de 50–80% vs. cemento Portland está verificada mediante análisis de ciclo de vida (ACV) bajo ISO 14040/44, realizado por un laboratorio acreditado independiente, y condicionada al uso de insumos no ultrapuros. Bacterra no publica ninguna afirmación de reducción de CO₂ sin ese respaldo. Para comercialización a escala, el ACV completo está en proceso de certificación. Adicionalmente, Bacterra se compromete a publicar un informe anual de impacto ambiental auditado.
Actualmente Bacterra produce o tiene en desarrollo los siguientes formatos: adoquines (20×10×6 cm), baldosas (30×30 cm), bloques no estructurales (39×19×14 cm), mortero de reparación en saco de 25 kg, y servicio de inyección bacteriana para estabilización de suelos in situ. Otros formatos pueden evaluarse según el caso de uso del cliente. Consulta disponibilidad actual al momento de tu solicitud.
Sí. Bacterra puede participar en licitaciones de suministro de prefabricados no estructurales a través de Mercado Público, entregando ficha técnica, trazabilidad de lote y documentación de impacto ambiental. Para municipios interesados en incluir criterios de sostenibilidad en sus bases de licitación, Bacterra puede asesorar en la redacción de especificaciones técnicas compatibles con sus productos.
El proceso típico toma entre 4 y 8 semanas desde el primer contacto hasta la entrega del lote piloto: 1–2 semanas para diagnóstico técnico y caracterización del relave (si aplica), 1 semana para propuesta y acuerdo de alcance, y 2–4 semanas para producción del primer lote (ciclo de ~7 días por batch, más tiempo de secado y QA). Los plazos exactos dependen del volumen, el formato de producto y la disponibilidad del relave.
Bacterra es una empresa en etapa pre-operacional con un equipo pequeño y enfocado. Lo que nos define no es el tamaño — es la combinación de rigor técnico, conocimiento del territorio minero y experiencia en procesos de compra pública y corporativa.
A cargo del proceso MICP, el protocolo de biocementación y el control de calidad. Responsable de la caracterización de relaves, el diseño de los ciclos de curado y la validación de especificaciones técnicas bajo NCh 169 y NCh 1117. Es el interlocutor técnico para clientes que requieren diagnóstico de relave o adaptación del proceso a condiciones específicas de faena.
A cargo de las relaciones con municipios, constructoras e inmobiliarias y empresas mineras. Experiencia en licitaciones de compra pública (Mercado Público) y en procesos de compra corporativa con criterios ESG. Responsable de la propuesta técnico-comercial, el seguimiento de pilotos y la documentación de impacto para comunicación a comunidades y autoridades.
A cargo de la planta piloto, la logística de relaves y la cadena de suministro. Responsable de la trazabilidad de lote, el protocolo de QA en producción y la coordinación con los tranques de relave proveedores. Garantiza que cada lote entregado cumpla con las especificaciones técnicas documentadas.
Validación técnica del proceso MICP y del protocolo de biocementación. Vinculación con investigación aplicada en geotecnia, microbiología ambiental e ingeniería de materiales. Garantiza que las afirmaciones técnicas de Bacterra estén respaldadas por metodología científica revisada.
Caracterización de relaves de cobre del norte de Chile: granulometría, mineralogía, contenido de sulfuros y metales pesados. Asesoría en la evaluación de nuevos tranques de relave como fuente de materia prima y en la interpretación de resultados de ensayo para clientes mineros.
Bacterra opera con transparencia sobre su etapa de desarrollo: somos una empresa pre-operacional con tecnología validada a escala de laboratorio y piloto (TRL 5–6). Nuestro equipo es pequeño y nuestros compromisos son los que podemos cumplir.
No necesitas tener todo definido. Cuéntanos tu proyecto, tu faena o tu necesidad — y empezamos desde ahí.
Email: contacto@bacterra.cl
Web: bacterra.cl
Ubicación: Región de Antofagasta, Chile
Etapa: Pre-operacional · TRL 5–6